22 Sept 2015

Ahora,
cuando sólo me queda la sonrisa trizada,
la mirada atrapada en el vacío de los anteojos,
las manos ásperas, fatigadas, sedientas y
los pies escondidos mas no por ello menos congelados
Ahora, cuando todas las caras llevan mi cara
cuando todas las alegrías se esbozan en blanco y negro
y la escena se vuelve tan miserable que hasta la luz da la espalda;
y la penumbra se rompe por el reflejo de una pantalla
que de algún modo se las ingenia para hacerme sentir aún más miserable
Ahora cuando estoy inexorablemente solo
vuelvo a hurtadillas a esos lugares comunes que me confortan
lugares donde el llanto no me parece ajeno, 
donde yacen mis escritos
ese testimonio falto de figuras literarias 
lleno de descripciones 
enumeraciones
listas de compras 
-porque siempre hay algo que comprar en estos tiempos-
No por sentirme cómodo y de algún modo seguro
dejo de sentirme miserable,
pero al menos así me puedo quedar dormido
esperando olvidar todo para mañana 
y fingir, hacer como si nada
aunque siempre he sabido muy bien
que esa nada no existe...

10 Apr 2015

Después de todo lo que has hecho
la gente te sigue queriendo
y te saludan
y dicen que te desean el bien
y para ellxs quizá eres una buena persona
y no saben
o si saben
no les duele como a mí
que me siento cada día más solo
en esta cruzada



De algún modo es otoño
en los dinteles de las puertas de mi república
aparecen dibujos a mano alzada
un tanto borrosos
-otro tanto dolorosos-
en los que tú eres el punto de equilibrio
como algunos otros otoños
que ahora ya son varios.

No es que las cosas hayan cambiado mucho
si la tierra da vuelvas cíclicas, porqué nosotros no
porqué no volver a los mismos hábitos
a los mismos recuerdos
la misma falta de empatía
la misma cobardía
de ni si quiera poder invitarte un té.




26/9

Me hiciste olvidar mis sueños
es cierto
Pero me acurrucaba en tu pecho
y descansaba
no despertaba a mitad de la noche como niño asustado
o lleno del tedio de todas las noches
Por último si despertaba estabas tú
o al menos tu cuerpo
yacía
yermo
aún tibio.





Me han dicho que el tiempo arregla todo, pero se les olvidó un pequeñito detalle: aunque el tiempo arregle 'todo', no puede arreglar lo que no está averiado. Y entre tú y yo así son las cosas, nada está mal, todo está bien, como quizá debería ser. Yo no te hablo, tú no me hablas; apenas nos conocemos, nos hemos visto en contadas ocasiones en nuestros pocos  (o muchos, que al fin y al cabo son todos) años de vida. Quizá si nos encontramos nos saludamos amablemente, pero qué más que eso podría esperarse?
Sí, quizá el que se echó a perder soy yo y el tiempo me va a "arreglar" y me va a dejar como a "todxs": con un trabajo más o menos bueno, con un lugar donde vivir, con una sonrisa en la cara para mostrar, con un discurso para contar, con un par de experiencias significativas y un vacío enorme.
Yo pienso que voy a llegar a viejo y voy a seguir descompuesto. No es que piense que no tenga arreglo, mas no quisiera ser remendado y quizá ese es el punto. Pienso que voy a llegar a viejo, que vas a haber hecho tu vida, que serás feliz (no podría desearte menos que eso), que tendrás una familia bonita y que se algún modo sabré todas esas cosas. Pienso que si es que mueres de viejita y yo aún no lo he hecho, quizá también muera, como esas parejas que de tanto estar juntxs no pueden vivir sin su compañerx. Aunque ahora que lo pienso mejor, creo que mientras tenga un recuerdo al que aferrarme quizá no me pase eso, después de todo es lo único que siempre he tenido de ti.




Me gusta el pasado
quedarme saboreándolo con la prisa de los caracoles
que no desesperan de la salida del sol por las mañanas.
Me gusta el pasado,
sus recovecos y sus hendijas,
los entramados urdidos con cariño por la memoria;
las sensaciones imposibles de recordar.

Me gusta el futuro;
lo incierto, lo inmenso e inabarcable del futuro
los océanos, cordilleras ingentes, escarpadas de lo que aún no ha ocurrido
me gustan los devenires, me gusta devenir constantemente

Me gusta el presente y la inexpugnable temporalidad de mi existencia



Yo tenía una amiga, la verdad es que no sé si era la mejor o si acaso para mí era la mejor, pero era mi amiga eso bastaba. Yo la quería, ella me quería. Nos confiábamos cosas cuando era necesario, compartíamos el tiempo juntos, nos entendíamos lo suficiente, de manera que aunque ella dijera que quería agua, yo sabía que mejor sería darle una lata de 350cc de coca helada; o si yo le decía 'cualquier cosa' ella sabía que eso era un té no muy caliente, bien cargado y sin azúcar. Insisto, no sé si era la mejor, porque si me atengo a los hechos podría incluso llegar a pensar lo contrario. Y quizá intentando proteger algo que no sé si aún existe, no mencionaré esos hechos que tampoco me gustaría recordar; pero sí quiero decir que a pesar de todo la quiero y no quisiera que algo malo le pase.
Solía hacer abstracciones relativamente elaboradas (no sé si para bien o para mal) sobre cosas que pasaban por mí. Ahora no es que no pasen cosas, más bien estoy aletargado. Ya casi va a ser un año desde que terminamos con L y ni cerca estoy de rehacer planes, más bien lo contrario, pienso irme, escapar, huir. Deconstruir incluso lo que de mí creía, no partir de cero ni borrar nada, porque aunque escape, no escapo hacia la nada sino hacia algo bastante escalofriante desde mi punto de vista de perceptor un poco abstraído. En primer término porque la huida es necesariamente de algo que no he querido enfrentar, en segundo término porque es un huída relativamente drástica, y en tercer término, porque no es definitiva, lo que sí es definitivo es que tendré que volver a no-enfrentar las cosas que tengo en frente: que no soy capaz si quiera de pedirte que seamos amigos, que no soporto el estilo de vida contemporáneo en términos de trabajo y consumo, que no tengo la voluntad ni la fuerza para resistir de manera sostenida, que veo cada vez más cerca este fatum como algo macabro e inevitable.