22 Aug 2013

No te puedo ocultar mi pesar, y desearía que estos días que van a pasar me escribas algo que me haga sentir amado, algo que me devuelva la esperanza y que aplaque este miedo, esta sensación de abandono que se me pega a la ropa como humo de cigarro, miedo a que me dejes y tener que enfrentarme a mi realidad oscura y lóbrega, realidad podrida y húmeda, porque de verdad, hoy lo único que sé, es que quererte me salva de esa realidad. Transforma mi cruz en algo ligero, como una sonrisa tuya; o algo suave como tus piernas; quererte cambia mi amargura en algo honesto como tus manos.

Esta vez no te arrojo ninguna cuerda para que vuelvas, sólo las he estado hilando para tenerlas a mano en caso que vea que tu barca se aleja de la mía sin ánimo de volver, espero que la cuerda sea al menos lo suficientemente larga para que la alcances y no estés lo suficientemente embarcada como para pensar que es más seguro seguir adelante que desandar ese comienzo prometedor que te augura un futuro espléndido, lleno de aventuras.

De todas formas este viejo que te escribe cartas desde tierra firme, que pareciera marearse en alta mar; que cuando sale a pescar siempre lleva su bufanda y su abrigo sólo por precaución aunque el sol límpido se encumbre entre las nubes. Este viejo solitario sabe que eres la única que podría sacarlo de su refugio, hacerlo abandonar su armadura y arriesgarse a quizá tener un pequeño descuido, un insignificante acto fallido, y dejar -sin darse cuenta-, en casa, su bufanda. Y no será mucho para ti, pero él, al sentir el viento abrazar su cuello, sabrá que ya no hay vuelta atrás, que el camino de regreso que había marcado con migas de pan ya no existe y que su vida no será más como un cuento infantil, ese lugar seguro del que nunca quiso salir. 

20 Aug 2013

A qué le temes, pequeña
Qué es eso que no quieres mirar de frente
Qué es lo que te tiene inquieta
Y con el vientre contraído

Cuál es esa culpa que arrastras
Quién la prendió en tus ovarios
Y te hizo creer que así era la naturaleza
Quién!?




17 Aug 2013

Eres cruel
al hacer aparecer y desaparecer tu presencia
como estrella fugaz
y dejarme con la duda
si fue verdad o
si acaso lo soñé,
pero no importa
sabes que te perdono todo
y esa duda me basta
por ahora para saber que vives
y que al menos
pareces recordar mi nombre.

8 Aug 2013

Reciprocidad

Y claro, después qué?
porque imagínate que yo te escriba
no que te declare mi amor eterno, sino que te escriba
que te salude no más,
que un simple "Hola!"
con mayúscula y signo de exclamación
caiga casi por descuido
entre tus mensajes.
Y yo ya apreté enviar
y no tengo más opción que esperar
y claro
imagínate que el mensaje se pierde en el camino
o que justo no te llegue la notificación
o que alguien más lo abra antes que tú y lo borre
o que yo mismo me arrepienta y,
sin saber si lo viste o no,
lo elimine (imagínate que fuera eso posible)
entonces qué?
qué me quedaría después?
qué esperanza podría abrazar?
encontrarnos casualmente, acaso?
Entonces por eso no te escrito
porque así al menos tengo la duda
la esperanza
que tú también piensas lo mismo
y que quizá
incluso

sientes lo mismo.

4 Jul 2013

.

A veces se me ocurre escribir sobre cómo despedirse de alguien que no se conoce, algo así como un manual. Yo lo leería si alguien lo escribiera.

30 Jun 2013

Antes era más fácil.

Cobarde.

Hace tiempo que no me sentaba
con las manos frías
frente a la famosa y siempre reconocida página en blanco.

Y es que un poco me arden las manos,
las cuerdas vocales del tímido
o cobarde,
que cree que tiene todo el tiempo del mundo.
Quizá sólo demasiado paciente...
Cobarde que ni a si mismo dice la verdad
ni si quiera la piensa
porque le duele.

Pero le arden las manos en ganas de escribir-le
porque de eso se trata
de tener ganas y no hacerlo
de mantenerse quieto
en silencio
como esperando que un milagro suceda
que baje Jesús de la cruz
o que encontremos la receta para la paz mundial.

Y se muere de la risa mientras espera
risa nerviosa, por su puesto
y se pone al borde del abismo
como si quisiera saltar
pero lo único que hace es aguardar las cosquillas
y riendo se aleja, corre a tierra segura
firme
y nuevamente se acerca,
hace como que no ha visto el borde del andén
camina con la mirada en su libro
-porque además le gusta imaginar personajes 'sofisticados'
medios 'hipster'-
como si no hubiera nada en su camino
y se acerca
paso
a
paso
al borde del andén
y casi por arte del magia
se detiene a un paso del suicidio-accidente
ese acto fallido tan sutil
y se asombra!
porque en su juego mental no había visto lo cerca que estaba
lo poco que faltaba para cruzar la línea
esa línea amarilla.

Y en eso se entretiene
hay días que le son más emocionantes
otros que ni si quiera tiene ganas de jugar
pero digamos que se la pasa
y la pasa bien
para ser vida de cobarde
de cobarde y solitario.



Quién te enseñó a disparar así?

Quién te enseñó a disparar así?
a quemarropa y por la espalda
con mano firme y fría
directo a la primera vértebra
paralizando el sistema nervioso en un instante.
Piadosa forma de disparar la tuya

Gracias de todas forma
por hacerlo frente a mí
por permitirme quedar prendado de tu delicadeza
abismado por tu frialdad
enamorado de tu sigilo
sangrando por dentro.
En silencio.