9 May 2016

Ant

Oh dear little ant
the earth crumbles around you
how can you stay still?
Me da cierta nostalgia el olor del pan recién hecho
esperar religiosamente esa media hora de liudación
sentir la masa que me hace cosquillas debajo de las uñas
tirar los ingredientes a ojo intuyendo que algo me dirán por no usar medidas exactas.

The seasons pass on
one after the other
looking for your eyes

7 May 2016

Is it real kindness what lies within your warm heart and that spills out of your cold hand in mine? isn't it?

your staring eyes
a little lost
a little sad
yet so kind
made my day
maybe my year.
Could it last
till morning lights
pour our dreams
into no time
no place, but
you and me?
can you possibly
make it last
just this song,
a final dawn
that comes across
that charming smile
that I have
been dreaming of?
can you shed,
if it is
possible even share,
just a little
just a bit
of your smile
or your hand
resting in mine
so i can
finally sleep well
for one night
not waking up
for what I
been told repeatedly
is no reason?
tho' we all
know quite well
that nothing happens
for no reason,
is not it?

21 Apr 2016

Hoy fui al consultorio a inscribir y me hicieron el Examen de Medicina Preventiva para Adultos (EMPA). Estaba sano según me dijeron. A mí me pareció una ironía increíble.

19 Apr 2016

Sacudir el polvo

Con la calma de las mariposas, que sabiendo de la frugalidad de sus días sólo despiertan en la primavera, me tomaré un par de hojas en sacudirme el polvo de estos años que han pasado ligeros, o quizá no tanto. Rastro, mucho, sinceramente no ha quedado. Lo estacionario de mis días, el frío de las noches, el constante despertar en mitad del sueño para mirar el techo o la ventana que durante mucho tiempo estuvo empañada. La monotonía de un año completo en la ciudad me agobió; desgastó mis ganas de soportar relaciones humanas tediosas y fue royendo desde dentro mis fuerzas. También la sonrisa, esa grieta tímida que se instalaba de cuando en vez en medio de la regularidad parsimoniosa de la rutina.
Es cierto, todo ocurrió en relativa calma, porque así son las cosas conmigo: fue con calme que detesté las respuestas del cielo a mis preguntas, que aborrecí el amanecer por un sueño empapado de soledad y que me fui ahogando en el obscuro océano de letras que emerge tras las pantallas y los libros que visité a diario. Fue con calma que me encontré caminando solo bajo la lluvia de humanos que acontece en santiago día tras día. Y fue con calma que esperé, como quién espera que caiga la noche en algún punto incierto del día, encontrar una ocupación que me sacara de la infinita agonía de la vida que se proyecta a si misma en un tubo de ensayo. Porque también fue con calma que aguanté los insultos, la presión, la incomprensión, las miradas desdeñosa, las preguntas que no esperan respuestas, los juicios kafkianos tremendamente impersonales. Porque no podría haber sido de otro modo; y aunque reconozco haber perdido la paz más de una vez, no fue difícil encontrarla de nuevo incluso entre los cartones corrugados que estaban tirados en el fondo del sucucho o en el estoicismo de esa huerta que año tras año levanté para darle un poco de color al patio.
Y es que la calma ha sido mi música de fondo durante tantos años, casi tantos como la nostalgia o los juegos. Porque a pesar de estar destruido por dentro y sentir dolor incluso donde no imaginé que podría doler, fue con calma que te fui a dejar a la clínica en que te visité por tres semanas ininterrumpidas. Y fue con calma que leí tus cartas con faltas ortográficas y frases infantiles, y te quise con la calma de las estaciones que se suceden unas a otras. Fue con calma que separamos nuestros caminos y fue con calma que te encontré de nuevo en Ecuador, aunque con otro acento, otra mirada, otra historia. Fue con calma que sentí como disparabas a quemaropa ese tiempo que terminaron siendo casi dos años. Con calma he visto pasar la vida estos últimos años, como quién mira la lluvia caer incesante a través de la ventana empañada por la propia respiración. Con calma te conocí de nuevo, o al menos eso creo. Aún está por verse, aunque me gustaría pensar que esta vez sí te quedarás conmigo bajo esta forma, al menos el tiempo suficiente como creer que no se puede ser otra cosa más que feliz.


Estoy en el vórtice,
a punto de caer
de bruces
de espalda
de poto.
Espero,
desesperanzadamente,
no caer solo esta vez
como otras veces.

21 Dec 2015

El vacío siempre está.
A veces tenemos la suerte,
buena o mala,
de ponerle nombre,
de concederle un origen
que podemos llamar padre ausente
parentales asesinados en dictadura
familiares torturados
hermano muerto en un 'accidente'
bullying, abuso sexual o violencia intrafamiliar.

Pero el vacío siempre está.
Escondido detrás de un gran edificio que cubre el cielo
que aveces llamamos trauma
o detrás de todas las cosas cotidianas
el vacío siempre está.
No sé si es fortuna o infortunio
poder nombrar ese origen
no sé si es más o menos nefasto
poder camuflarlo, vestirlo, disfrazarlo
o mirarlo a secas,
sin algo en medio;
porque no se puede estar en ambos lados al mismo tiempo.

Sé que el vacío siempre está,
que a veces se esconde detrás de la mirada de las niñas
cuando sonríen a sus padres
o en una ducha somnolienta un día cualquiera de invierno
o en la última función del ciclo de cine de los cincuenta
en el que un puñado de ancianos y yo nos sentamos
a dejar que el tiempo pase sobre nuestros cuerpos
esperando que la eternidad
no sea más que esos 90 minutos de obscuridad y nostalgia.

El vacío está,
se esconde detrás de todas las cosas
y en ninguna de ellas se siente tan patente
como saber que no estás cerca,
que cada año que pasa me alejo más,
y que aún me contento sólo con ver tu sonrisa en la pantalla
aunque siempre sea para alguien más.

5 Dec 2015

Sé que poco a poco he ido cimentando esta soledad terrible que se esconde en la cuenca de mis ojos, ahí donde no puedo hacer más que sentirla crecer.