Más allá que hay bastantes cosas de sentido común que no discrepo (el estigma contra el mundo árabe en occidente es real), me asusta un poco la falta de crítica ante la crítica. Por ejemplo, la persona del artículo igual habla de "fundamentalismos" para referirse a los musulmanes (con todo lo que eso implica), para decir que él no pertenece a 'eso', y por otro lado critica a los que han construido esa carga simbólica del concepto....
Y lo que más preguntas me plantea es el centro del artículo (que no es sobre el empobrecimiento del mundo árabe o el estigma occidental hacia "ellos".), y es que no me queda claro qué es lo que está mal en Charlie Hebdo, si acaso la sátira como práctica pública o que ésta, en algunas ocasiones, se dirija a sujetos "sagrados" imposibles de caricaturizar. Me parece que el problema para quién escribe el artículo es que se haga sátiras de minorías especialmente protegidas (mundo árabe) respecto de otras minorías en Europa que dado que no tienen actualmente grupúsculos violentos asociables (cristianos, y particularmente católicos) ni occidente ha invadido Estados con población perteneciente a dicha minoría.
Me parece que en Europa -y también en el pensamiento Europeocéntrico del artículo que se autoproclama implícitamente anti(neo)colonial- está pesando la culpa y las experiencias pasadas. La culpa de las guerras e invasiones al mundo árabe de los últimos veinticinco años y se repite la experiencia pasada de hacer una vaca sagrada de las víctimas, como pasó con los judíos, a los que cuando Charlie Hebdo caricaturizó hubo grito en los cielos, los mares y las montañas Europeas por semejante aberración.
9 Jan 2015
27 May 2014
Sobre el aborto
De algún modo es saludable que nos mostremos abiertamente en cuanto a lo que pensamos. Cuando se trató de instalar este tema en el país una 'gran mayoría' guardaba silencio. Con esto de las redes sociales y los comentarios 'sin rostro', parece ser que de algún modo se favorece el debate e intercambio de idea. Estoy a favor del aborto, pero siento que desde que no nací con útero siento que no tengo mucho qué decir/decidir. Habiendo de algún modo clarificado mi postura, me llama la atención, me despierta sospecha al menos, eso de "pro-vida" de quienes se oponen al aborto.
Me parece que quienes están contra el aborto, esconden algo con lo de "pro-vida". Porque dicen que la vida y la célula y no sé qué, pero sinceremos, no son todas las vidas, son sólo las vidas que ellos consideran importantes: las vidas humanas. Porque, claro, se alimentan de cadáveres de otras especies; cosa que personalmente me repugna un poco, pero lo entiendo, pues yo también lo hacía hace algunos años (nací en una cultura donde eso es aceptable). Pero bueno, puede que a gran parte le parecerá razonable esa prepotencia humana de disponer de las demás especies en condiciones similares a las de los todeslager de la segunda guerra mundial. A mí no.
Aunque a decir verdad, quienes se autodefinen como "pro-vida-humana", tampoco están a favor de todas las vidas humanas, no señor. Ellxs, pareciera, que en un acto de solidaridad inaudita, sólo están a favor de proteger las vidas humanas por nacer de los más empobrecidxs. ¿Por qué? porque resulta, por lo menos, sospechoso que salgan a las calles y a hacer ruido por medio de la prensa (su prensa) cuando se le pretende dar la posibilidad de aborto a los hospitales, cuando en las clínicas privadas el control de natalidad bajo la etiqueta de apendicitis se practica hace muchos años. En esos casos el silencio es cómplice porque es una situación que, ridículamente, se pretende esconder porque es fea. De todas formas es un aborto seguro, realizado por profesionales, en un establecimiento ad-hoc, casi legal, para quienes disponen de los recursos para costearlo. Parece ser el mismo caso que la 'pastilla del día después': el problema no era que se vendiera en las farmacias sino que se entregara anticoncepción de emergencia en los consultorios. Yo me pregunto si son "pro-vida-humana-empobrecida" o más bien quieren monopolizar las herramientas de control de natalidad para sí. Si es privado, está bien mientras sea en secreto, pero hacerlo público? Por ningún motivo. Parece que hay un sector de la sociedad que se arroga la paternidad moral sobre el pueblo y quiere decidir lo bueno y lo malo, lo prohibido y lo permitido desde una posición no sólo minoritaria (lo que resulta ridículo si decimos estar en democracia) sino desde una posición hipócrita donde "yo puedo hacerlo porque tengo criterio (dinero), pero ellxs no".
PD. Por último (o en un comienzo), además de toda la hipocresía anterior, es un proyecto de ley de aborto terapéutico...
17 Apr 2014
31 Jan 2014
ABC – Ad Porcos (spoiler)
(…)
“Insistí:
- ¿Y si yo me largara a buscarla?
- Lo pasarías mal. La pobre, una loca, igual que todas las
mujeres, habló de ti. Tú no entiendes esto: los hombres de verdad son
reservados.
- No tanto. Si los oyeras en el club…
- De entrada irías preso. A la larga la embajada
intervendría y quién te dice que por último no te soltaran. Lo pasarías mal.
El miedo no es zonzo, pero sí triste.”
- - - - - - - - - - -
Son tres cosas las que me dejan
pasmado de este cuento/estos fragmentos. La primera es la pregunta, como daga
lanzada al descuido, que interrumpe el curso habitual de los eventos. Ese
impacto de lo real lacaniano que te deja estupefacto, que te hace adquirir
consciencia de ciertos aspectos evitados de manera inconsciente. Ese impacto de
lo real que fuera para el protagonista, en cierto modo, también pude ser
sentido, o al menos percibido, por quien lee.
El segundo aspecto es la
incomprensión, la falta de tacto en la que tantas veces caemos sin darnos
cuenta. Cuando Cecilia le dice “Tú no entiendes esto: los hombres de verdad son
reservados” efectivamente no entiende aquello -y la respuesta es una sutileza tremenda
del autor- como si de algún modo hubiese dos lectores de este cuento: quienes
comprenden esa frase, y se quedan del lado de Cecilia, y quienes no la
comprenden permaneciendo del lado de la respuesta del protagonista. Porque
comprender esa frase o no hacerlo significa entender la diferencia entre una
Perla realmente enamorada o una Perla fascinada de sí misma y su aventura.
El tercer aspecto es, inevitablemente,
el cierre. Más allá de mi saludable compulsión hacia los cierres, la
reivindicación implícita que hay hacia la racionalidad del cobarde, del
miedoso; esto implica en primer término considerar que en el miedo hay una racionalidad
y además, que es una racionalidad “no
zonza”, antes bien, una racionalidad en cierta medida, ‘justa’.
22 Jan 2014
NyC
Tu voz aún hace temblar el cielo
hace encoger de hombros
la brisa perpleja que jugaba
en la mirada de tu calcentín
Tus palabras, pronunciadas delicadamente,
cuál artesanx acariciando el barro,
llenan de vida sus pasos
que confían en tus manos
Por las noches espera tu voz
tu palabra amable
como la tierra espera la lluvia
como mi noche
a una estrella.
hace encoger de hombros
la brisa perpleja que jugaba
en la mirada de tu calcentín
Tus palabras, pronunciadas delicadamente,
cuál artesanx acariciando el barro,
llenan de vida sus pasos
que confían en tus manos
Por las noches espera tu voz
tu palabra amable
como la tierra espera la lluvia
como mi noche
a una estrella.
De algún modo son trampas
Porqué buscas con las manos
y el cuerpo extendido
ese abrazo fantasma
tardío
que con el hielo de la incertidumbre
se ha enfriado completamente?
Porqué lanzas esa sonrisa de gardenias
al descuidado jardín de mis recuerdos?
Porqué hacen eco en mi pecho,
esa caverna escondida y distante,
tus tímidos lamentos
ocultos
reflejados sólo en el silencio
de tus ojos pequeños?
21 Jan 2014
A mi invento creacionista
Te das cuenta
que si dejo de escribirte
de súbito
dejas de existir?
te das cuenta que
si devienes real
tu existencia se disipa
se pierde?
que mientras más cerca estás
más imposible te vuelves
más evidente mi delirio
mi proyección
mi soledad
mi psicosis
y silencio
que si dejo de escribirte
de súbito
dejas de existir?
te das cuenta que
si devienes real
tu existencia se disipa
se pierde?
que mientras más cerca estás
más imposible te vuelves
más evidente mi delirio
mi proyección
mi soledad
mi psicosis
y silencio
14 Nov 2013
La pobreza es no tener para lo que se necesita, la austeridad es tratar de no necesitar demasiado. Casi siempre se puede ser pobre, o sentirse pobre al menos, pues lxs humanxs podemos incrementar nuestro espacio de necesidades hasta niveles insondables. Cuando se habla de pobres, sin embargo, no se hace alusión a la procedencia de esa pobreza, por eso es mejor hablar de empobrecidxs. Sea a causa de la privación y la injusticia que se niega la comida o el techo, o a causa de la invención de por parte de unx mismx de necesidades que agrandan esa esfera de lo necesario. El problema con agrandar la esfera es que para unx poder estar relativamente tranquilx, debe tener esas cosas que cree necesitar, y mientras más cosas se cree necesitar más difícil de alcanzar se vuelve esa tranquilidad. Un segundo punto sobre agrandar la esfera es que las necesidades suelen ser individuales y/o centradas desde una mismidad. Son necesidades para uno mismo, o en caso de ser percibidas como colectivas, son necesidades para nosotros. Siempre en primera persona. Cuando crece demasiado el espacio para las necesidades, se agranda, irremediablemente, el espacio de la mismidad, de la primera persona, del yo y el egoísmo. Se reduce la posibilidad de ver al otro, de comunicarse con un otro; se acrecienta la distancia con la tercera persona, se le transforma, incluso, en un objeto de necesidad: "eres algo más que necesito".
Por eso creo en la austeridad, no como habitar la pobreza de manera ridícula, sino como ese intento sincero, sobre todo sincero, de no necesitar demasiado y reconocer que desde la burguesía en la que algunos vivimos, ya tenemos más de lo que necesitamos. En la austeridad como el intento honesto de no necesitar demasiado, sacar la mirada del yo y fijarla en el horizonte, en todo eso que está fuera tratando de comunicarse con nosotrxs.
Por eso creo en la austeridad, no como habitar la pobreza de manera ridícula, sino como ese intento sincero, sobre todo sincero, de no necesitar demasiado y reconocer que desde la burguesía en la que algunos vivimos, ya tenemos más de lo que necesitamos. En la austeridad como el intento honesto de no necesitar demasiado, sacar la mirada del yo y fijarla en el horizonte, en todo eso que está fuera tratando de comunicarse con nosotrxs.
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