Roxana representa muchas cosas que no van conmigo. Yo no vivo en una población, no tengo una mamá soltera que trabaja, mi mamá tiene un título en PUC pero es dueña de casa. La palabra resentido me queda grande y no me siento dirigente de nada ni de nadie. No he vivido la experiencia de ser excluido sistemáticamente del 'progreso' que incluso oso desconocer, pues no tengo punto de comparación. Yo pertenezco, para decirlo en términos marxista, a la clase burguesa y ella, quizá, a una suerte de proletariado contemporáneo. Roxana, incluso su nombre suena tan distante del Tomás Alejandro que llevo a cuestas.
Y la verdad es que este es el punto medio, el punto donde reconozco quién soy, incluso reconozco que quiero seguir siendo un burgués, uno pequeño quizá, pero burgués de todas formas.
He escuchado/leído que Roxana carece de propuestas concretas, que le es gratuito hablar, que no posee proyecto revolucionario, etc. Críticas de distintos sectores que reconocen, sin embargo, que dice algunas cosas ciertas. He escuchado leído defensa de la candidatura de Roxana desde la proyección, desde identificarse con ella, pero desde la burguesía. Como si yo dijera Roxana es pueblo, yo soy pueblo. Yo no soy pueblo, y esos que he escuchado diciendo que también son pueblo, para mí, son personas que no entienden que quizá fueron pueblo, pero que hoy son élite. Unx estudiantx de la Universidad de Chile no es pueblo, es elite. Y sí, a la Chile llegan algunxs que fueron pueblo, eso pueblo que Roxana menciona y dice ser, pero estando en la Chile es poco probable ser pueblo, mucho menos habiendo salido de ella.
Creo que hay que saber reconocer que si se aspira a defender un proyecto revolucionario desde la burguesía, se cae en la doble militancia (siempre que se trate de un proyecto revolucionario de clase estilo marxista) y toda defensa resulta risible o, a mi juicio como debería entenderse, como un mero ejercicio intelectual. El proyecto revolucionario es mucho más simple, no nace en una universidad de una reflexión muy bien hilvanada, sino de la calle misma. El proyecto revolucionario es la Roxana, su intuición, no su falta de reflexión de los distintos elementos de la estructura capitalista, reflexión universitaria, obviamente. El proyecto revolucionario es eso que llaman lumpen, que incluso Marx, un buen burgués, llamó lumpen despectivamente. No reconocerlo es tener miedo, el mismo miedo de reconocerse burgués, de reconocer que el proyecto revolucionario del proletariado o de las clases bajas va directamente contra la burguesía de la que somos parte.
No tengo miedo de perder, incluso me gustaría en cierto modo que las cosas se inviertan, que sean lxs empobrecidos los que tengan el sartén por el mango y que si quieren dejen caer todo lo que había en él. No estoy dispuesto a luchar por uno ni por otro proyecto, ni por el revolucionario de las clases bajas, ni el conservador de la burguesía, en el que incluyo los intelectualismos baratos y reflexiones sin correlato en la acción, como este escrito por ejemplo.
14 Nov 2013
30 Oct 2013
- They don't like us
- Yeah, I know
- Why?
- - -
me siento tan estúpidx
tan tontx
tan ingenuo
y siento que todos esos sentires existen
por mi orgullo
si no lo tuviera no me sentiría importante
y estoy en un momento en el que o reafirmo mis creencias
o les encuentro la vuelta
porque aunque sé que es un bodrio sentirme así
pienso que de otro modo sería
no sé
peor.
- - -
Quiero hablar con alguien que me contenga
que me de afecto
pero me pasa que por un lado desconfío
y por otro no sé con quién.
Desconfío porque me siento traicionado
debo reconocer que no sentirse que el afecto no correspondido es más duro
de lo fácil que resulta describirlo:
yo la quería, ella no me quería.
Ni si quiera siento que puedo reprocharle algo
eran las reglas del juego
y bueno
perdí.
Tampoco sé cómo hacer que no pase de nuevo
no sé cómo rearmarme
ni donde
no sé si quiero escapar
o quedarme
estoy tan confundido
me siento tan a la deriva
tan extraviado
perdido de mi mismo
diluido en este ruma de sentires
abstracciones
incomprensión
dudas
Y sentir que ni si quiera puedo sacarme esta sensación de adentro
que por más que lo trato de explicar
por más que trato de hablar con alguien
es todo tan fútil
tan trivial
tan vano.
Nunca me había sentido tan traicionado
tan engañado
no exagero
quizá no recuerdo bien
pero no exagero
oh, que después pase
y unnx vea las cosas "en perspectiva"
ni significa que este instante sea menos de mierda de lo que está siendo
más allá de la exactitud de las palabras
más allá del apego a la realidad
más allá de la objetividad de la percepción
-cosa imposible en la que se ufanan quienes no enfrentan la realidad:
que la vida es esto, esta mierda también-
Leonor, no te odio
si te odiara sería todo más fácil
ni si quiera te culpo
pero siento que has sido la persona más cruel que he conocido
aclarando, claro, que es sólo un juicio en base a mi percepción.
- Yeah, I know
- Why?
- - -
me siento tan estúpidx
tan tontx
tan ingenuo
y siento que todos esos sentires existen
por mi orgullo
si no lo tuviera no me sentiría importante
y estoy en un momento en el que o reafirmo mis creencias
o les encuentro la vuelta
porque aunque sé que es un bodrio sentirme así
pienso que de otro modo sería
no sé
peor.
- - -
Quiero hablar con alguien que me contenga
que me de afecto
pero me pasa que por un lado desconfío
y por otro no sé con quién.
Desconfío porque me siento traicionado
debo reconocer que no sentirse que el afecto no correspondido es más duro
de lo fácil que resulta describirlo:
yo la quería, ella no me quería.
Ni si quiera siento que puedo reprocharle algo
eran las reglas del juego
y bueno
perdí.
Tampoco sé cómo hacer que no pase de nuevo
no sé cómo rearmarme
ni donde
no sé si quiero escapar
o quedarme
estoy tan confundido
me siento tan a la deriva
tan extraviado
perdido de mi mismo
diluido en este ruma de sentires
abstracciones
incomprensión
dudas
Y sentir que ni si quiera puedo sacarme esta sensación de adentro
que por más que lo trato de explicar
por más que trato de hablar con alguien
es todo tan fútil
tan trivial
tan vano.
Nunca me había sentido tan traicionado
tan engañado
no exagero
quizá no recuerdo bien
pero no exagero
oh, que después pase
y unnx vea las cosas "en perspectiva"
ni significa que este instante sea menos de mierda de lo que está siendo
más allá de la exactitud de las palabras
más allá del apego a la realidad
más allá de la objetividad de la percepción
-cosa imposible en la que se ufanan quienes no enfrentan la realidad:
que la vida es esto, esta mierda también-
Leonor, no te odio
si te odiara sería todo más fácil
ni si quiera te culpo
pero siento que has sido la persona más cruel que he conocido
aclarando, claro, que es sólo un juicio en base a mi percepción.
ST
Yo la miraba no más
porque no me atrevía a estar con ella
ni si quiera a acercarme mucho
y claro, la miraba y la admiraba
incluso quería un poco tener sus agallas
sus pulmones para gritar basta
sus manos para tirar piedras
su escudo sobre todo le enviaba
para defenderse de todo lo que le llegaba
un escudo medio ciego,
porque hasta las flores le rebotaban
si no las había encargado ella misma,
pero muy eficaz porque no pasaba nadie ni nada.
La miraba pero no de tan lejos
porque igual soy un aventurero
y me hubiera gustado que me notara mirándola
fijamente
de hecho ponía toda mi energía en la mirada
que le lanzaba desde no-tan-lejos
y repetía en mi mente
"mírame"
como quién pone a repetir
la canción que le da vueltas en la cabeza
pero no me miraba
ni cerca de mirarme la verdad
entre el espejo que llevaba a todos lados
y su generador de hologramas bidimensionales
no tenía mucha chance
su mirada siempre me parecía distante.
Así que me quedaba ahí,
acechando sus fuerzas
admirando su vanidad y elegancia
su belleza también
sobre todo su belleza que no era poca
y ella lo sabía
y los dos admirábamos su belleza.
Yo la veía soñar con los pies anclados en la tierra
y envidiaba profundamente esas raíces
que la mantenían pegada al suelo mientras soñaba
soñar con lo posible se veía tan bello
se notaba tan madura al hacerlo
y quería cosas tan terrestres
que incluso de mirarla tanto me dio un gusto por la tierra
que debo reconocer
antes no tenía
Y la miraba como se maquillaba
se llenaba la cara con polvos mágicos
que la hacían florecer aún más
y yo sólo la contemplaba
medio escondido medio mostrándome.
Hasta que al final me hice el gil
y me acerqué
como quién no quiere la cosa
disimulando no muy bien
para que diera cuenta que lo hacía a propósito
que quería que me mirara
entonces di unos pasos hacia ella
y mirándola muy fijamente
le pregunté la hora...
Desastre total,
debí haberle preguntado otra cosa
qué le parecía el sol
o si le gustaban las estrellas
o si quería una taza de té,
algo que la forzara a levantar la vista
pero no,
porque se me ocurrió preguntarle la hora
y claro
miró su reloj
y me dijo la hora sin mirarme
y siguió contemplándose
y yo que tenía todo apostado a la mirada
me quedé ahí
mirándola a tan escasos metros
y sin poder si quiera ser visto
y bueno, se dio media vuelta y se fue
yo me distraje y ni me fijé dónde se fue
pero pensé que era mejor así
aunque en verdad no lo fuera
porque no pude decirle que dejara las raíces
para que voláramos juntxs un rato
por sus sueños o por los míos
no importaba.
porque no me atrevía a estar con ella
ni si quiera a acercarme mucho
y claro, la miraba y la admiraba
incluso quería un poco tener sus agallas
sus pulmones para gritar basta
sus manos para tirar piedras
su escudo sobre todo le enviaba
para defenderse de todo lo que le llegaba
un escudo medio ciego,
porque hasta las flores le rebotaban
si no las había encargado ella misma,
pero muy eficaz porque no pasaba nadie ni nada.
La miraba pero no de tan lejos
porque igual soy un aventurero
y me hubiera gustado que me notara mirándola
fijamente
de hecho ponía toda mi energía en la mirada
que le lanzaba desde no-tan-lejos
y repetía en mi mente
"mírame"
como quién pone a repetir
la canción que le da vueltas en la cabeza
pero no me miraba
ni cerca de mirarme la verdad
entre el espejo que llevaba a todos lados
y su generador de hologramas bidimensionales
no tenía mucha chance
su mirada siempre me parecía distante.
Así que me quedaba ahí,
acechando sus fuerzas
admirando su vanidad y elegancia
su belleza también
sobre todo su belleza que no era poca
y ella lo sabía
y los dos admirábamos su belleza.
Yo la veía soñar con los pies anclados en la tierra
y envidiaba profundamente esas raíces
que la mantenían pegada al suelo mientras soñaba
soñar con lo posible se veía tan bello
se notaba tan madura al hacerlo
y quería cosas tan terrestres
que incluso de mirarla tanto me dio un gusto por la tierra
que debo reconocer
antes no tenía
Y la miraba como se maquillaba
se llenaba la cara con polvos mágicos
que la hacían florecer aún más
y yo sólo la contemplaba
medio escondido medio mostrándome.
Hasta que al final me hice el gil
y me acerqué
como quién no quiere la cosa
disimulando no muy bien
para que diera cuenta que lo hacía a propósito
que quería que me mirara
entonces di unos pasos hacia ella
y mirándola muy fijamente
le pregunté la hora...
Desastre total,
debí haberle preguntado otra cosa
qué le parecía el sol
o si le gustaban las estrellas
o si quería una taza de té,
algo que la forzara a levantar la vista
pero no,
porque se me ocurrió preguntarle la hora
y claro
miró su reloj
y me dijo la hora sin mirarme
y siguió contemplándose
y yo que tenía todo apostado a la mirada
me quedé ahí
mirándola a tan escasos metros
y sin poder si quiera ser visto
y bueno, se dio media vuelta y se fue
yo me distraje y ni me fijé dónde se fue
pero pensé que era mejor así
aunque en verdad no lo fuera
porque no pude decirle que dejara las raíces
para que voláramos juntxs un rato
por sus sueños o por los míos
no importaba.
29 Oct 2013
Elegía
El problema es tu falta de empatía. No digo que tus palabras no tengan verdad(es), digo que tus palabras no reflejan que entiendas lo que siento, porque si lo entendieras quizá tus palabras no serían rocas gélidas lanzadas con desaire, sino un abrazo, un lo lamento y un silencio.
Honestamente creo que esa crueldad que muestras, esa falta de compasión, no es deliberada. Creo que no lo entiendes, eso es todo, y quizá te puedan acusar de falta de humildad -en eso sí puedo hablar con propiedad, porque es aire que he respirado más de una vez- por no ver la limitación en tu entendimiento y tratar de avasallar con palabras grandilocuentes y frases hechas.
Lo triste es que después que tuvieras este último gesto, me sentí aun avergonzado de haber recibido esa bofetada escrita de tu parte. Me sentí tan fuera de lugar, sentí que no podía competir contra tu mezquindad y que lo mejor era terminar de recibir tus palabras y marcharme lo antes posible.
Honestamente creo que esa crueldad que muestras, esa falta de compasión, no es deliberada. Creo que no lo entiendes, eso es todo, y quizá te puedan acusar de falta de humildad -en eso sí puedo hablar con propiedad, porque es aire que he respirado más de una vez- por no ver la limitación en tu entendimiento y tratar de avasallar con palabras grandilocuentes y frases hechas.
Lo triste es que después que tuvieras este último gesto, me sentí aun avergonzado de haber recibido esa bofetada escrita de tu parte. Me sentí tan fuera de lugar, sentí que no podía competir contra tu mezquindad y que lo mejor era terminar de recibir tus palabras y marcharme lo antes posible.
M.
Sé que no me querrás ni necesitarás de nuevo
y que el único lugar
en el que vuelva a ver tu sonrisa reflejada en mis ojos
serán mis recuerdos proyectados
en ese cine oscuro
al que siempre voy solo.
Que aunque no concilie el sueño
por las noches
esperando que tu silueta se dibuje en el techo,
que tus manos se tallen en mi espalda
junto con el roce de tus pechos,
y que tu respiración se trame en mi nuca
como un tejido calmo y abrigador.
Aunque en adelante sólo pueda escuchar
los susurros de tu egoísmo
y me dé cuenta que incluso eso extraño
como el otoño las caricias de la lluvia
o las flores sus conversaciones con sus amigas las mariposas.
A pesar que siga amando todos los colores
que aún duermen en tus ojos
y las noches que se estrellan cuando tu voz
-tu inconfundible voz-
hace eco en la caverna de mi pecho,
e incluso ame esa forma estúpida que tengo de odiarte
A pesar de todo eso me haces falta
porque aunque sé que tal vez nunca me quisiste
extraño no me quieras como antes...
y que el único lugar
en el que vuelva a ver tu sonrisa reflejada en mis ojos
serán mis recuerdos proyectados
en ese cine oscuro
al que siempre voy solo.
Que aunque no concilie el sueño
por las noches
esperando que tu silueta se dibuje en el techo,
que tus manos se tallen en mi espalda
junto con el roce de tus pechos,
y que tu respiración se trame en mi nuca
como un tejido calmo y abrigador.
Aunque en adelante sólo pueda escuchar
los susurros de tu egoísmo
y me dé cuenta que incluso eso extraño
como el otoño las caricias de la lluvia
o las flores sus conversaciones con sus amigas las mariposas.
A pesar que siga amando todos los colores
que aún duermen en tus ojos
y las noches que se estrellan cuando tu voz
-tu inconfundible voz-
hace eco en la caverna de mi pecho,
e incluso ame esa forma estúpida que tengo de odiarte
A pesar de todo eso me haces falta
porque aunque sé que tal vez nunca me quisiste
extraño no me quieras como antes...
8 Oct 2013
Movie
That awkward moment when you want to go to a movie and every single friend says that they can't 'cause they're working...
5 Oct 2013
Errare humanum est.
Yo creía que la crueldad era cosa de los libros
yo creía que tu egoísmo conocía el límite de la compasión
que tus manos eran blancas por ser sinceras
yo creía que tus caderas eran un misterio por develar
y que en tus labios nacía la nutella y el manjar
yo creía que cuidabas mis sueños por las noches
creía que podía descansar a tu lado
yo creía que tu mirada traía las estaciones
que tu voz llamaba a las aves a cantar por las mañanas
y a las hojas a marchitarse en otoño
yo creía que en tus lágrimas habitaban las diosas
que tus palabras eran un pez globo benigno y exótico
tus preguntas las de una gatita curiosa
yo creía que tus abrazos eran la redención
que tus caricias desterraban la culpa de este mundo
que tu sonrisa era la aurora boreal de mis noches invernales
y que en tu alma la candidez y la ternura eran la únicas en florecer día a día.
2 Oct 2013
El pétalo marxista.
No quería ser un pétalo más en tu jardín
para que te deleitaras cuando quisieras recrear la vista y el tacto
yo quería ser tu hogar, tu jardín completo, tu familia.
Pero llegado el momento de la poda
caí a tierra
y esas ganas de ser jardín
deseo de ser hogar
anhelo de familia
fueron mutiladas delicadamente.
Y ninguna mano amable lo vino a recoger
quedó ahí
deteriorando 'un poco' la vista
inspirando lástima en quien se fija,
porque, para qué estamos con cosas,
nadie se fija en 'un' pétalo en tierra
mucho menos en época de poda
donde hay otras tantas cosas importantes que recoger
y a las que darle utilidad
llevarlas a la compostera
para que sean abono,
pero ¿un pétalo?
y no cualquiera
uno que quería, además, ser jardín
ser hogar
¿familia?
Delirio de grandeza, sí señor,
porque para eso no estás hecho
ha dicho dios
los pétalos no son familia
no son jardín
no son hogar
son pétalos
y esa grandeza quita la humildad,
que en ti es belleza
-le decían al oído-
Claro, el pétalo era marxista
estaba convencido
que ese era el discurso de la clase dominante
para mantenerlo sumiso
para que soñara con el viento, el sol y la lluvia
pero ¿familia? ¿hogar? ¿jardín?
A pesar de su marxismo,
el pétalo, en los días en que el óxido bañaba ya su piel
y paulatinamente se marchitaba
miraba al cielo con desesperanza
y pensaba en lo que le había dicho ese dios al oído
y no se volvía más humilde
no se volvía más bello
en cambio se sentía cada vez más miserable.
Y aún cuando la podredumbre lo mimetizaba con la tierra
el pétalo no abandonaba sus creencias
estaba convencido de morir estoicamente
creyendo que su destino fue cruel,
inmerecido
y que en su breve vida
la mayor belleza que conoció
fue soñar con ser jardín
soñar con ser hogar
con ser familia.
para que te deleitaras cuando quisieras recrear la vista y el tacto
yo quería ser tu hogar, tu jardín completo, tu familia.
Pero llegado el momento de la poda
caí a tierra
y esas ganas de ser jardín
deseo de ser hogar
anhelo de familia
fueron mutiladas delicadamente.
Y ninguna mano amable lo vino a recoger
quedó ahí
deteriorando 'un poco' la vista
inspirando lástima en quien se fija,
porque, para qué estamos con cosas,
nadie se fija en 'un' pétalo en tierra
mucho menos en época de poda
donde hay otras tantas cosas importantes que recoger
y a las que darle utilidad
llevarlas a la compostera
para que sean abono,
pero ¿un pétalo?
y no cualquiera
uno que quería, además, ser jardín
ser hogar
¿familia?
Delirio de grandeza, sí señor,
porque para eso no estás hecho
ha dicho dios
los pétalos no son familia
no son jardín
no son hogar
son pétalos
y esa grandeza quita la humildad,
que en ti es belleza
-le decían al oído-
Claro, el pétalo era marxista
estaba convencido
que ese era el discurso de la clase dominante
para mantenerlo sumiso
para que soñara con el viento, el sol y la lluvia
pero ¿familia? ¿hogar? ¿jardín?
A pesar de su marxismo,
el pétalo, en los días en que el óxido bañaba ya su piel
y paulatinamente se marchitaba
miraba al cielo con desesperanza
y pensaba en lo que le había dicho ese dios al oído
y no se volvía más humilde
no se volvía más bello
en cambio se sentía cada vez más miserable.
Y aún cuando la podredumbre lo mimetizaba con la tierra
el pétalo no abandonaba sus creencias
estaba convencido de morir estoicamente
creyendo que su destino fue cruel,
inmerecido
y que en su breve vida
la mayor belleza que conoció
fue soñar con ser jardín
soñar con ser hogar
con ser familia.
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